
martes, 14 de agosto de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
Harry Potter
es una heptalogía de novelas fantásticas escrita por la autora británicaJ. K. Rowling, en la que se describen las aventuras del joven aprendiz de mago Harry Potter y sus amigos Hermione Granger y Ron Weasley, durante los siete años que pasan en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. El argumento se centra en la lucha entre Harry Potter y el malvado mago Lord Voldemort, quien mató a los padres de Harry en su afán de conquistar el mundo mágico.
Desde el lanzamiento de la primera novela, Harry Potter y la piedra filosofal en 1997, la serie logró una inmensa popularidad, críticas favorables y éxito comercial alrededor del mundo.1 Para diciembre de 2007, se habían vendido más de 400 millones de copias de los siete libros,2 los cuales han sido traducidos a más de 65 idiomas,3 entre los que se incluyen el latín4 y el griego antiguo.5 El séptimo y último libro, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte fue lanzado mundialmente en inglés el21 de julio de 2007,6 mientras que en español se publicó el 21 de febrero de 2008.7
La editora Bloomsbury Publishing tiene los derechos de publicación en inglés para elReino Unido y el resto de Europa, mientras que la editorial Scholastic los tiene paraEstados Unidos y la Editorial Salamandra los tiene para el idioma español y su distribución por España e Hispanoamérica.
El éxito de las novelas ha hecho de la marca Harry Potter una de las más exitosas del mundo, con un valor de US$15 000 millones,8 y a Rowling la primera escritora de la historia en alcanzar US$1000 millones en concepto de ganancias gracias a su trabajo.9 En 2005, ha sido la novena persona con el ingreso anual más alto del mundo.10
En 1999, la productora de cine Warner Bros. adquirió los derechos para adaptar los siete libros a una serie de películas, la cual concluyó el 14 de julio de 2011 y con ocho películas realizadas (los 6 libros más el séptimo divido en dos partes), resultando la franquicia más exitosa de la historia del cine.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Las palabras de mi hermana
Hola soy Laura verónica Fasano, primeramente se me erizo la piel cuando leí cada nota de este fabuloso blog, por pensar en mis hermanos, mis padres, y la difícil tarea de comprender todo lo que día a día tratamos de superar y así poder remediar tantos errores que cometemos sin pensar que la persona que quizás esta a nuestro lado nos necesita y muchas veces no lo notamos, hasta que llega el día en que los perdemos. En la vida hay que ser un buen ser humano segundo a segundo, y aprender de los valores que por ejemplo nuestros abuelos nos enseñaron....sin el esfuerzo no conseguimos nada, y si nos rendimos ante todas las adversidades solo somos nada más que cobardes!!!!.Por eso hay que darle valor a lo poco que tenemos y disfrutar de todo lo que nos rodea....cuando perdemos a alguien muy querido más de la mitad de nuestras vidas se van con ellos y nada podemos solucionar, hay que saber querer en vida y apoyar cada inquietud de todos nuestros seres queridos!!!!!!Hermana Te Quiero con todo mi Ser,y por sobre todas las cosas!!!!ADELANTE CON TU LUCHA....
No estamos solas, pero asi nos sentimos
6 de cada 100 mujeres en el mundo sufren del Sindrome de Ovarios Poliquisticos, no es una enfermedad en si misma, sino un conjunto de sintomas que afectan tanto fisicamente como psicologicamente a quien lo parece, basicamente los sintomas son los siguientes:
reglas irregulares, hirsutismo (vello facial), acne, obesidad androgina (como los hombres en tripa y papada),e infertilidad, todo esto va acompañado normalmente de depresión y/o ansiedad, falta de autoestima. El sindrome se cree que se debe a una alteración metabolica provocada por la insulina, altos niveles de insulina pueden producir altos niveles de androgenos. Esperemos que la ciencia avanze en este sentido, pues de momento al no ser una enfermedad en si misma no tiene cura, solo podemos aliviar los sintomas, mediante una vida sana y equilibrada. He estado leyendo mucho acerca de este problema porque estoy en casa y tengo tiempo y me parece que la explicación del tratamiento es muy pobre. En primer lugar todo se enfoca en la fertilidad y por lo menos a mí, que hasta el momento no he estado interesada en tener hijos y mucho menos cuando me lo diagnosticaron (cuando tenía 13 años), me dejaron con la idea de que no tendría otro problema aparte de no poder tener hijos. Hoy, gracias a este foro, sé que puedo correr riesgos en el futuro de colesterol alto, diabetes e incluso hipertensión, y cáncer de utero o senos, en la adultez mayor. Como si esos no fueran riesgos tan importantes como no poder tener hijos. Además según entendí, el asunto de infertilidad tiene como causa ovárica solo un 20% de los casos. Y en el 70% de los casos de mujeres con SOP quedan embarazadas con un tratamiento adecuado.
En segundo lugar, los médicos dicen: baje de peso, pero cómo. Creo que ahí quedamos solas. Después de luchar 18 años con este tema sé que eso no es así de fácil, en muchas ocasiones puse en riesgo mi vida por no tener acompañamiento en este tema y solo hasta ahora encuentro un método que me ha ayudado no solo a bajar 7 kilos sino a que mi regla esté mucho más regular.
El no explicar y conocer los síntomas hace que durante la vida uno batalle con varias cosas sin saber o entender que es la sintomatología de un solo problema y que se necesita atención integral.
Lo cierto es que en mi caso personal llega a causar tanta frustración!!! Por ejemplo, cuando cumplí 13 comencé a tener atracos de comida, de harinas y chocolates, hoy entiendo que las que tenemos resistencia a la insulina, tenemos como una especie de adicción a las harinas, según he estado leyendo. Entonces finalmente durante todo este tiempo sentía que en lugar de tratar de ayudarme me sentía luchando contra mí misma.
Hoy soy un poco más madura y trato de entenderme más, eso desarrolla más paciencia y calma para seguir el camino poco a poco. Entender que debo caminar 30 mins al día, que definitivamente las harinas y dulces no son para mí y comenzar a entrar en los pequeños mundos de esta condición para una vez entenderlos poderme ayudar y tratarme en cada uno de ellos. Pero esas son mis inconformidades con el tratamiento. Saludos,
reglas irregulares, hirsutismo (vello facial), acne, obesidad androgina (como los hombres en tripa y papada),e infertilidad, todo esto va acompañado normalmente de depresión y/o ansiedad, falta de autoestima. El sindrome se cree que se debe a una alteración metabolica provocada por la insulina, altos niveles de insulina pueden producir altos niveles de androgenos. Esperemos que la ciencia avanze en este sentido, pues de momento al no ser una enfermedad en si misma no tiene cura, solo podemos aliviar los sintomas, mediante una vida sana y equilibrada.
Solo nosotras somos capaces de entender lo que nos pasa y lo que nos cuesta luchar contra todo esto.
Unos dicen "es fácil" con los avances tecnológicos todo va a salir bien, otros agregan "no dejes la dieta que es para tu bien", pero ¿saben que nos hace bien? ¿Saben lo que cuesta? ¿Lo que duele? ¿Lo que padecemos? hay que agradeces su apoyo, pero hay que entender que esta lucha no es fácil.
Para quien es grato escuchar "quizás nunca tengas hijos" y de que sirve entonces ser mujer si no sos capaz de realizar la principal tarea para la que fuiste creada.
Quien es capaz de entender que no pasa solo por hacer dieta y tomar un cóctel de pastillas atrás de todo están los sentimientos que mucha veces intento ocultar con una sonrisa falsa o un chiste irónico, pero la vida pasa, los años pasan y yo sigo acá esperando un milagro.
¿De que sirve ser buena persona? si te toca luchar contra miles de cosas, ¿de que me sirve? solo quiero ser feliz, despertar de este sueño y sentir que puedo ser normal y no que por toda mi vida tengo una enfermedad contra la cual luchar.
Y qué eperamos de nosotras y de una sociedad que no es capaz de reconocer cuando una enfermedad es simplemente eso una enfermedad y no una excusa a nuestra obesidad...

sábado, 30 de octubre de 2010
Cuando duele nunca se olvida
Señora Jueza:
Háganos un test a los 3000 sobrevivientes, a las 194 familias y amigos de los chicos muertos en Cromañón y sólo así se dará cuenta que las víctimas somos nosotros, que nada en nuestra circunstancia puede ser normal, porque a quienes les mataron a los hijos de un modo terrible, fue a nosotros, los que pasamos por el infierno y sobrevivimos fuimos nosotros, los que estamos bajo medicación para soportar el dolor somos nosotros, los que no sabemos cómo convivir ante cada lugar vacío en nuestras casa somos nosotros, los padres que se están muriendo en esta lucha de Justicia son nuestros, los que soportamos todos los golpes, los que seguimos esperando el llamado a declarar a los asesinos que cometieron las acciones de negligencia y corrupción para que Cromañón existiera, los que luchamos día a día para levantarnos, los sometidos a la violencia constante y la indiferencia hacia nuestros derechos, somos también nosotros.
Por todos estos motivos y miles más es que ni usted ni ningún perito psiquiátrico es quien puede someter a evaluación nuestro duelo, para saber si es normal o patológico, ¿sabe por qué? Porque gracias a que nosotros somos los que tenemos que luchar contra la ineficacia de los jueces, contra la red enorme de corrupción que existió y existe hoy día alrededor de Cromañón, gracias a que nosotros tuvimos que salir a la calle desde hace 21 meses sin cesar reclamando justicia, gracias a que siguen ocurriendo pequeños Cromañones por todos lados, en las escuelas, en las fábricas, en los hogares de ancianos en un parque, en todo un país.
Gracias a que los sobrevivientes no reciben la atención adecuada, gracias a que ni siquera hay una lista real de fallecidos, gracias a que todavía personajes siniestros como Chabán se ensañan en culpabilizar a las víctimas y gracias a tantas otras injusticias hacia nosotros, Señora Jueza, es que nuestro duelo no puede ser juzgado, porque al día de hoy todavía no pudimos hacerlo. No pudimos siquiera velar en paz a nuestros hijo , a nuestros hermanos, amigos, nietos y familiares no pudimos llorarlos, no pudimos detenernos en el dolor, no pudimos confiar en la Justicia, no pudimos y no podemos bajar los brazos porque 194 chicos hacen que sigamos de pie y con los brazos en alto exigiendo justicia, por eso, Señora jueza, el día en que sepamos que la muerte totalmente injusta e evitable de todos nuestros chicos, no haya sido en vano y que todos los responsables vayan presos y paguen por esta masacre, entonces sí, Señora Jueza, podremos tener un duelo normal.
Escrito por una sobreviviente de Cromañon y publicada el 11 de octubre de 2.006.
Háganos un test a los 3000 sobrevivientes, a las 194 familias y amigos de los chicos muertos en Cromañón y sólo así se dará cuenta que las víctimas somos nosotros, que nada en nuestra circunstancia puede ser normal, porque a quienes les mataron a los hijos de un modo terrible, fue a nosotros, los que pasamos por el infierno y sobrevivimos fuimos nosotros, los que estamos bajo medicación para soportar el dolor somos nosotros, los que no sabemos cómo convivir ante cada lugar vacío en nuestras casa somos nosotros, los padres que se están muriendo en esta lucha de Justicia son nuestros, los que soportamos todos los golpes, los que seguimos esperando el llamado a declarar a los asesinos que cometieron las acciones de negligencia y corrupción para que Cromañón existiera, los que luchamos día a día para levantarnos, los sometidos a la violencia constante y la indiferencia hacia nuestros derechos, somos también nosotros.
Por todos estos motivos y miles más es que ni usted ni ningún perito psiquiátrico es quien puede someter a evaluación nuestro duelo, para saber si es normal o patológico, ¿sabe por qué? Porque gracias a que nosotros somos los que tenemos que luchar contra la ineficacia de los jueces, contra la red enorme de corrupción que existió y existe hoy día alrededor de Cromañón, gracias a que nosotros tuvimos que salir a la calle desde hace 21 meses sin cesar reclamando justicia, gracias a que siguen ocurriendo pequeños Cromañones por todos lados, en las escuelas, en las fábricas, en los hogares de ancianos en un parque, en todo un país.
Gracias a que los sobrevivientes no reciben la atención adecuada, gracias a que ni siquera hay una lista real de fallecidos, gracias a que todavía personajes siniestros como Chabán se ensañan en culpabilizar a las víctimas y gracias a tantas otras injusticias hacia nosotros, Señora Jueza, es que nuestro duelo no puede ser juzgado, porque al día de hoy todavía no pudimos hacerlo. No pudimos siquiera velar en paz a nuestros hijo , a nuestros hermanos, amigos, nietos y familiares no pudimos llorarlos, no pudimos detenernos en el dolor, no pudimos confiar en la Justicia, no pudimos y no podemos bajar los brazos porque 194 chicos hacen que sigamos de pie y con los brazos en alto exigiendo justicia, por eso, Señora jueza, el día en que sepamos que la muerte totalmente injusta e evitable de todos nuestros chicos, no haya sido en vano y que todos los responsables vayan presos y paguen por esta masacre, entonces sí, Señora Jueza, podremos tener un duelo normal.
Escrito por una sobreviviente de Cromañon y publicada el 11 de octubre de 2.006.
viernes, 29 de octubre de 2010
Carta de un hijo drogadicto a un padre
No me des todo lo que te pido, a veces sólo te pido para ver hasta cuánto puedo tomar.
No me grites, te respeto menos cuando lo haces, me enseñas a gritar a mi también y no quiero hacerlo.
No me des siempre órdenes, yo haría las mismas cosas más rápido y con más gusto.
Cumple tus promesas buena o malas, si me prometes un premio dámelo, pero también si es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi herman@, si me haces lucir mejor que los demás alguien va a sufrir y si me haces lucir peor seré yo quien sufra.
No cambies tu opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decídete y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mí mism@, si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí, ni siquiera para evitar un castigo, me enseñas a mentir.
No me pidas que mienta por ti, aunque sea para sacarte de apuros, me haces sentir mal y perder la fe en lo que dices.
Cuando hago algo malo , no me exijas que te diga el "porqué" lo hice, a veces ni yo mismo lo se.
Cuando estés equivocado en algo admítelo, crecerá la opinión que tengo de ti y me enseñarás a reconocer mi equivocaciones.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos, ya que el hecho de ser familia no quiere decir que no podamos ser amigos.
No me pida que hagamos una cosa si tu no la haces, yo aprenderé y siempre haré lo que tu hagas, aunque no lo digas, pero nunca haré lo que tu digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío, trata de comprenderme y ayudarme y no digas "no tengo tiempo para tonterías" o "eso no tiene importancia".
Quiereme y dímelo, a mi me gusta oírtelo decir aunque tu no lo creas necesario.
¡Abrazame! necesito sentirte mi amigo y compañero a todo momento.
No me grites, te respeto menos cuando lo haces, me enseñas a gritar a mi también y no quiero hacerlo.
No me des siempre órdenes, yo haría las mismas cosas más rápido y con más gusto.
Cumple tus promesas buena o malas, si me prometes un premio dámelo, pero también si es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi herman@, si me haces lucir mejor que los demás alguien va a sufrir y si me haces lucir peor seré yo quien sufra.
No cambies tu opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decídete y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mí mism@, si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí, ni siquiera para evitar un castigo, me enseñas a mentir.
No me pidas que mienta por ti, aunque sea para sacarte de apuros, me haces sentir mal y perder la fe en lo que dices.
Cuando hago algo malo , no me exijas que te diga el "porqué" lo hice, a veces ni yo mismo lo se.
Cuando estés equivocado en algo admítelo, crecerá la opinión que tengo de ti y me enseñarás a reconocer mi equivocaciones.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos, ya que el hecho de ser familia no quiere decir que no podamos ser amigos.
No me pida que hagamos una cosa si tu no la haces, yo aprenderé y siempre haré lo que tu hagas, aunque no lo digas, pero nunca haré lo que tu digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío, trata de comprenderme y ayudarme y no digas "no tengo tiempo para tonterías" o "eso no tiene importancia".
Quiereme y dímelo, a mi me gusta oírtelo decir aunque tu no lo creas necesario.
¡Abrazame! necesito sentirte mi amigo y compañero a todo momento.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









